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Luteranismo |
IDENTIDAD TRINITARIA CATÓLICA La catolicidad de nuestra iglesia está fundamentada en las afirmaciones trinitarias de los concilios antiguos de la Iglesia: el Apostólico, el Niceno y el de Atanasio. El Credo Apostólico afirma: 'Creo en el Espíritu Santo, la santa Iglesia católica', el Credo Niceno afirma: 'Creemos en la Igelsia que es una, santa católica y apostólica' y el de Atanasio elabora 'Cualquiera que quiera ser salvo deberá ante todo tener la fe católica ...Ahora esta es la fe católica:que adoramos a un solo Dios en trinidad y la Trinidad en unidad,...' y culmina así 'Esta es la fe católica. Uno no puede ser salvo sin creer creer esto firme y fielmante.' (Traduccion de LBW páginas 55, 84,85) Las afirmaciones Trinitarias le dan su identidad católica a la Igleisa. La Iglesia es la obra de Dios por su gracia, y le pertenece a Dios. Dios llamó a la iglesia de toda tribu y toda raza. La Iglesia es llamada 'el cuerpo de Cristo'. Por esa razón la Iglesia no pertence a un obispo, nacionalidad, ubicación o grupo étnico en particular. La Iglesia es por quie Jescristo dio su vida, para hacerla santa y católica por su atractivo universal y apostólica por su fidelidad al mensaje recibido en la vida, muerte, resurrección y asención de Jesucristo. ¿Somos católicos? "Sí. Los luteranos somos católicos, pero no parte de la denominación llamada "Católica Romana" la cual mucha gente simplemente llaman 'La Iglesia Católica'. La palabra 'católica' viene de las palabras griegas 'kata', que significa 'a través de' o 'de acuerdo a'; y 'holos', que significa 'el todo'. A menudo se define como 'universal'." (About being Lutheran, First Edition, 1991) "Como se puede ver, no hay nada aquí que se aleja de las Escrituras o de la iglesia católica o de la iglesia de Roma, mientras que la iglesia antigua nos es dada a conocer por sus escritores." (Confesion de Augsburg, articulo XXI). Así que, dentro de nuestras propias confesiones de Fe, somos hecho uno con la iglesia católica, y orgullosamente proclamamos nuestra identidad como participantes en la iglesia que es 'una, santa, católica y apostólica'." (About being Lutheran, First Edition, 1991) Por tal razón los luteranos afirmamos y firmemente creemos que somos católicos. No somos una secta, ni otra denominacion o fe, sino parte de la iglesia una, santa, católica y apostólica. LOS SACRAMENTOS Nuestra iglesia basa su vida espiritual pública alrededor de la celebración de los sacramentos. Los sacramentos son "ritos basados en un mandamiento de Dios y a los que se ha añadido la promesa de gracia." (Apología de la Confesión de Augsburgo, artículo XIII, # 3) O sea que los sacramentos son un mandamiento y una bendición que nos hace participar en el misterio de la Santísima Trinidad. Basado en esto, afirmamos que "los verdaderos sacramentos son el bautismo, la cena del Señor y la absolución, que es el sacramento del arrepentimiento Estos ritos si tienen mandamiento de Dios y la promesa de gracia que es propia del Nuevo Testamento. Porque que cuando somos bautizados, cuando comemos el cuerpo del Señor, cuando somos absueltos, debemos estar firmemente convencidos en nuestro corazón de que Dios de veras nos perdona por causa de Cristo." (Apología de la Confesión de Augsburgo, artículo XIII, # 4) También reconocemos que existen otros ritos históricos instituidos por la iglesia los cuales algunos cristianos llaman sacramentos. Estos ritos han sido utilizados por la iglesia para ayudar al pueblo en su crecimiento espiritual y cristiano. Estos ritos históricos son: la Confirmación, la Extrema Unción, El Orden Ministerial y el Santo Matrimonio. En cuanto al uso de los sacramentos se enseña que estos fueron instituidos no sólo como distintivos para conocer exteriormente a los cristianos, sino que son señales y testimonios de la voluntad divina hacia nosotros para despertar y fortalecer nuestra fe. Por esta razón los sacramentos exigen fe y se emplean debidamente cuando se reciben con fe y se fortalece de ese modo la fe." (Confesión de Augsburgo, artículo XIII). SOBRE LA SANTA MISA Con respecto a la Santa Misa nosotros nos apegamos a lo que dice la Confesión de Augsburgo en el capítulo 24. "Es manifiesto (lo decimos sin jactancia) que la misa se celebra con mayor reverencia y seriedad entre nosotros que entre los oponentes. Asimismo, se instruye al pueblo con frecuencia y con suma diligencia acerca del propósito de la institución del santo sacramento y respecto a su uso; es decir, que debe usarse con el fin de consolar las conciencias angustiadas. Así se atrae al pueblo a la comunión y a la misa." La santa Misa es la verdadera adoración a Dios y la fuente de vida de la Iglesia. El antiguo término católico "Misa," es retenido así como también los antiguos ritos litúrgicos…. El sacrificio de Cristo en la cruz es el único sacrificio, de una vez y para siempre, él cual ha ganado la redención total y perfecta para toda la humanidad y sus pecados rindiendo así entera satisfacción ante la justicia de Dios" … Por lo tanto, el "sacrificio insangriento" en la Santa Misa sólo puede ser referido como un "sacrificio de apropiación" por medio del cual nos apoderamos del poder del gran sacrificio en la cruz. (The Augsburg Confession and catholic Unity, Herder and Herder, New York, 1963, page 58) EL LIDERAZGO LA MUJER El movimiento luterano ha respetado el li-derazgo de la mujer como dirigentes laicas y como pastoras ordenadas por más de 20 años y seguirá respetando sus derechos y valorando los dones que la mujer trae al servicio de nuestra Iglesia. Declaramos y afirmamos que nuestra iglesia entrena y dá cabida a la mujer que es llamada por Dios y que es reconocida y apoyada por su parroquia local. Estas líderes deben afirmar, proclamar, y predicar la teología luterana de acuerdo con las confesiones fe, respetando la catolicidad como tradición y práctica. Estas responsabilidades son equitativas con las de los dirigentes hombres. LA DEVOCIÓN A LA VIRGEN MARIA Entendemos claramente que existe una diferencia entre "adoración", la cual solo damos al Dios trino, Padre, Hijo, y Espíritu Santo, y 'reverencia' lo cual es cuando mantenemos en alta estima a nuestros santos, en admiración, y como ejemplos de fe dignos de seguir. Por lo tanto nosotros apropiadamente reverenciamos y honramos a la bendita Virgen María. Martín Lutero mismo escribió: "...imágenes en memoria y testimonio, tales como crucifijos e imágenes de santos deben ser toleradas ...y no sólo deben ser toleradas, pero por amor a la memoria y el testimonio deben ser dignas de alabanza y honor." (Traducción de Luther's Works, volume 40, página 91) Nuestras confesiones se refieren a María como "La Bendita Virgen", digna de los más altos honores", "siempre virgen," como una miembro de la iglesia triunfante que intercede en oración por la iglesia militante, y adecuadamente llamada la "Theotokos", Madre de Dios. Existen ciertas expresiones culturales y artísticas muy particulares de la Virgen María entre los latinos que pueden ser aceptadas como importantes. Sin entrar en las historias detrás de ellas, las expresiones artísticas, espirituales, y encarnacionales de María tales como las vírgenes de Guadalupe, La Caridad, Coromoto, Altagracia, San Juan del Valle, y otras, son símbolos indígenas que pueden reforzar y expresar la espiritualidad latina. Todas estas expresiones apuntan a María de Nazaret, la Madre de Dios y nuestra madre. Como Lutero dijo, una persona "puede enorgullecerse de tal tesoro como es la Virgen María como su verdadera madre, Cristo su hermano, y Dios su padre ...Por esa misma razón puedes sentarte confiadamente en el regazo de la Virgen María y eres su querido hijo." (Traducción de "Luther on Mary" de Bárbara Owen en la revista The Lutheran, diciembre 1997). Tal intimidad es característico de la espiritualidad latina. LOS SANTOS Santo es una palabra derivada del latín 'sanctus'. Así que los santos son personas escogidas por Dios y apartadas para un propósito divino. En un sentido más amplio todos los cristianos son santos porque todos los cristianos han sido escogidos por Dios, marcados con la cruz de Cristo en el Santo Bautismo, y apartados para ser testigos ante el mundo de la gracia de Dios. En un sentido más enfocado, los santos son cristianos a quienes la iglesia ha designado como modelos ejemplares de la vida cristiana, más notoriamente los apóstoles." (About being Lutheran, First Edition, 1991) La Confesión de Augsburgo nos dice: "Respecto al culto a los santos los nuestros enseñan que se ha de tener memoria de los santos para fortalecer nuestra fe viendo como ellos recibieron la gracia y cómo fueron ayudados mediante la fe." (Confesion de Augsburgo, articulo XXI ) Los santos son un destello de la gracia divina en el ser humano y son ejemplos de los cuales nosotros hacemos bien en imitar, recordar y guardar devoción. Por lo tanto, celebramos y recordamos las fechas de los santos y santas como por ejemplo el día en que murieron, el día en que fueron martirizados y el día en que entraron a la vida eterna. SOBRE EL TITULO DE PADRE Aceptamos entre los luteranos el llamarnos, Padres o Madres, Pastoras, Pastores, Párrocos, Sacerdotes, Ministras o Ministros, Reverendas o Reverendos indistintamente, entendiendo eso como respeto y aceptación en nuestra iglesia a la vocacion del Sagrado Ministerio Ordenado de Palabra y Sacramento. El título de Padre, y el de Madre han sido usados por el pueblo de Dios desde los tiempos del Antiguo Testamento, el Nuevo Testamento, la Edad Patrística y los documentos confesionales del Siglo XVI. En nuestra Iglesia se ha usado el término Padre como el que engendra a través de la proclamación del evagelio, y esta función no está determinada por "genero", pues hay evidencia actual y antigua de mujeres ordenas, llamadas Madres, especialmente en las Iglesias Escandinavas y Anglicanas. Por otra parte, el Cuarto mandamiento del Catecismo Mayor del Doctor Martín Lutero dice: "Padres espirituales pueden denominarse únicamente aquellos que mediante la palabra de Dios, nos dirigen y gobiernan. En este sentido se gloría el apostol Pablo de ser un padre y dice en el Capítulo 4 de la primera epístola a los Corintios, versículo 15, "En Cristo Jesús yo os engendré por medio del evangelio". Puesto que son padres, merecen que se les honre también y aun antes que a todos los otros" (Libro de la Concordia: Las Confesiones de la Iglesia Evangelica Luterana. Concordia Publishing House 1529-1989. Editor Dr. Andrés A. Meléndez, San Luis, MO) El mismo Martín Lutero es mencionado como Padre Lutero en la Formula de la Concordia, Declaración Sólida, Artículo VII sobre la Santa Comunión. (The Book of Concord, page 580. T. Tappert, 1959) EL MATRIMONIO, LA VIRGINIDAD, Y EL CELIBATO Dios ha dotado al ser humano con un rico don, el del amor que se une en el santo matrimonio. El santo matrimonio es un estado civíl que es superior a cualquier otro estado. Es superior ya que el mismo constituye la base de la familia humana, en donde las almas reciben su conocimiento de Dios y de su Iglesia. Ni la virginidad ni el matrimonio nos otorgan méritos de justicia ante Dios, somos justificados únicamente por los méritos de Cristo. Ni Cristo ni San Pablo recomiendan la virginidad porque haya en estos estados civiles alguna virtud de justificación ante Dios, sino porque siendo virgen una persona tiene mas tiempo para la oracion, la sagrada enseñaza y el servicio, sin tener las distracciones de las tareas de una vida en familia. El matrimonio es lo más recomendable para todos, ya que la mayoría de las personas no tienen el don de la continencia. No debe ser forzado sobre ninguna persona, especialmente aquellas personas que pueden ser continentes. Nosotros creemos que el celibato o continencia no debe ser forzado sobre nadie, ni tampoco se deben abolir el santo matrimonio para alguien que siente el llamado al santo ministerio. Nuestra Iglesia acepta como miembros a toda persona que confiese a Jesús como su Señor, independientemente del estado civil en que se encuentre. Promovemos y afirmamos al santo matrimonio como la mejor relación para nuestros miembros, y nuestros sacerdotes; y afirmamos que la virginidad, o continencia es el mejor estado para aquellos no casados. (Recopilación de información provista por miembros de la Cofradía Católica-Reformada del Mid-West) ******************************************************************************************** DEVOCIÓN MARIANA ENTRE LATINOS LUTERANOS Por el Rev. Pedro M. Suárez Para muchos luteranos el reverenciar a la bendita Virgen María no es de mucha importancia cuando se trata del desarrollo de su fe. La devoción mariana y exhibiciones de la imagen de María casi no se ven en la mayoría de las iglesias luteranas. Tal vez algunos se cuidan de no estar animando a una práctica de idolatría debido a los abusos de muchos en el pasado y el presente. Pero se ha hecho muy poco esfuerzo en enseñar correctamente lo que creemos sobre el honrar a los santos y a la mujer que fue llamada "bendita entre todas las mujeres." Sin embargo, cuando se nos pregunta sobre María, decimos que la tenemos en alta estima. Por lo tanto, se puede decir que como luteranos, todos amamos a la Virgen María, pero también es cierto que diferimos en nuestra devoción, entendiéndose esta como cercanía, identificación, y las maneras en como expresamos nuestro amor por ella. Como latinos luteranos, debemos entender que nuestra fe en Jesucristo no nos requiere un abandono de de nuestras raices communes para convertirnos en europeos nórdicos en nombre del evangelio.1 Debido a nuestra sufrida historia, los latinoamericanos hemos ido por un camino en donde se nos han quitado tantas cosas, que solo algunos aspectos de nuestra religiosidad indigenista nos dan un sentido de identidad. María representa más que sólo la madre de Jesús, y muchos latinos vemos en ella más que simples razgos del catolicismo romano, pero una completa experiencia cultural de fe y esperanza, independientemente del trasfondo denominacional en que se creció. ¿Cómo ven entonces los latinos luteranos a la Virgen María? Bueno, también diferimos de congregación a congregación como el resto de los luteranos alrededor del mundo. Pero veamos nuestros escritos confesionales por un momento. El Libro de la Concordia pone muy en alto a la Virgen María. A pesar del hecho que algunos reformadores buscaban corregir muchos abusos dentro de la iglesia romana, pero nunca fue la intensión el borrarla de nuestras prácticas de fe. Al referirse a ella se lo hace como "la Bendita Virgen" y "digna de los más altos honores" en la Apología de la Confesión de Augsburgo. Se entiende que la Virgen María es una miembro de la iglesia triunfante que intercede por la iglesia militante, y correctamente es llamada "Theotokos," Madre de Dios. El Dr. Martín Lutero en varios de sus escritos se refirió a ella con gran admiración, y personalmente tenía una devoción amplia por la Virgen. El dice que ella es la "más grande de las mujeres y la gema más noble en la cristiandad después de Cristo". Lutero reverenciaba a la Virgen María y la consideraba la Madre de la Iglesia, nuestra Madre. Este es el gran gozo, del cual el angel [del Señor (Lucas 2:9-12)] habla, este es el consuelo y la superabundante bondad de Dios, que el hombre (si es que tiene esta fe) pueda enorgullecerse de tal tesoro como es que María es su verdadera madre, Cristo su verdadero hermano, y Dios su Padre. Pues estas cosas son todas verdaderas y han sucedido, siempre y cuando lo creamos.2 Apenas en años recientes los luteranos hemos entendido el proceso por el cual la iglesia romana ha tenido que pasar respecto a su mariología. En los diálogos ecuménicos vemos como la espiritualidad no tiene que ser homogenea. Hemos aprendido que los católico romanos han hecho una seria distinción entre adoración (Latría, a Dios) y veneración (dulia, a los santos; hiperdulia, a María) y que tienen una larga tradición de luchar contra los abusos en cuanto a adoración y piedad. (Cf. CS §§6, 82, 171, 174, 185, 204, 209, 214, así como las Reflexiones Católicas.) También hemos aprendido en este diálogo lo incorrecto que es para los luteranos el despreciar la piedad católica romana respecto a los santos y María y simplemente condenarlo como idolatría. (Cf, CS §§ 101,104.1;SA 2:3:26; BS425; BC297.) ….De igual manera es incorrecto, el despreciar la adoración y la piedad luterana al decir que le falta elementos encontrados en otros estilos de espiritualidad.3 Como luteranos, entendemos las diferencias entre "adorar", el cual solo se le ofrece al Dios Trino, Padre, Hijo y Espíritu Santo, y "reverencia" el cual es cuando mentenemos en alta estima nuestros santos, con admiración, y teniéndolos como ejemplos de fe dignos de seguir. Por lo tanto, nosotros justa y dignamente reverenciamos a nuestra Bendita Madre, la Virgen María. LOS USOS DE IMAGENES EN LA TRADICIÓN LUTERANA Martín Lutero se opuso a los abusos de algunos católico romanos quienes fueron muy lejos y, de hecho, estaban "adorando" las imágenes. En sus escritos sobre Iglesia y Ministerio II (Church and Ministry II), Lutero hace un extenso estudio acerca de como las imágenes eran usadas en los tiempos del Antiguo Testamento en los lugares de adoración, y cómo Dios incluso les dio instrucciones para construirlas, pero haciendo una clara distinción como Dios se opone a todo aquello que este entre Dios y Su gente. Mas sin embargo, el uso de imágenes sobre nuestra propia fe cristiana para decorar, recordar, y enseñar, ha de ser respetado y pueden ser exhibidas. …imágenes para recordar y dar testimonio, tales como crucifijos e imágenes de los santos, deben ser toleradas. Se muestra anteriormente que este era el caso incluso bajo la Ley Mosáica. Y no sólo deben ser toleradas, pero por amor a la memoria de ellos y su testimonio son dignas de alabanza y honra, así como las piedras de testimonio de Josué [Josué 24:26] y de Samuel [1 Samuel 7:[12].4 En la cultura latina, las imágenes son muy útiles en el proceso de enseñaza. Como luteranos, tenemos un largo camino por delanteal enseñarle a nuestros feligreses sobre nuestros entendimientos confesionales, pero el incorporar elementos de la religiosidad popular es un signo de respeto e inclusividad. APARICIONES DE LA VIRGEN MARÍA …¿TEOFANÍAS? Quizá no exista mucho conflicto entre nosotros al exhibir una imagen del Buen Pastor, de un apóstol, o de la Sagrada Familia, pero ¿qué tal de esas "apariciones de la virgen"? ¿Es eso luterano? Hay suficientes evidencias de apariciones, o de revelaciones divinas en toda la Biblia. Dios envía su mensaje a su gente en una zarza ardiendo, en el viento, con los ángeles, en sueños, y muchas otras maneras. Estas revelaciones se han conocido como teofanías. Es mucho más dificil probar cada manifestación espiritual en esta era post-bíblica, pero lo cierto es que continuan sucediendo. En muchos casos se convierten en parte de la religiosidad popular, o como algunos la llama "la religión del pueblo." Como luteranos predicamos acerca de una relación con Dios; consecuentemente debemos aceptar las experiencias de "revelación privada." Ciertamente, no animamos a que se tengan esas experiencias, pero también debemos ser cuidadosos de no rechazarlas del todo. Existen algunas apariciones particulares que para los latinoamericanos han sido muy importante. No es la intensión aquí el hablar sobre la veracidad de los eventos o de su mensaje legendario, pero sí el analizar el impacto que han tenido en nuestra historia dichos eventos. NUESTRA SEÑORA SANTA MARÍA DE GUADALUPE El Dr. Alberto Pereyra, un profesor de teología luterana, considera que la Virgen de Guadalupe es el símbolo espiritual más grande en México, Centro América y el Sur Oeste de los Estados Unidos.5 Y Carlos Fuentes describe la presencia de Nuestra Señora del Tepeyac [otro nombre para la Guadalupe] como una obra maestra de espiritualidad indigenista y sincretista.6 Guadalupe tiene sus homologas espirituales en la Caridad del Cobre en Cuba, la Virgen de Coromoto en Venezuela, la Virgen de Altagracia enla República Dominicana, y la Virgen del Valle en Argentina. Los aborígenes aceptaron estos símbolos para protegen su propia espiritualidad.7 Todas estas revelaciones apuntan a María de Nazareth, nuestra Madre, y Madre de Dios. El problema se presenta para algunos luteranos cuando se escucha el mensaje, dado de acuerdo a algunas de las leyendas, especialmente aquellas donde se le pide al creyente que le ruegue a la Virgen por sanidad, protección o que le conceda un milagro. Como cristianos creemos que sólo Dios y solamente Él puede sanar, protejer y obrar milagros. Por muchos años han habido discusiones en torno a la autenticidad de las leyendas. Mientras tanto, los íconos o imágenes de la Virgen han sido aceptadas como símbolos cristianos porque representan a María de Nazareth. No tenemos que aceptar cada detalle de una leyenda la cual se cuestiona, pero debemos ser muy cuidadosos en ver los beneficios en la historia latinoamericana debido a estos eventos y/o sus representaciones artísticas de la Virgen. Virgilio Elizondo hablando sobre la Guadalupe lo pone muy claro al decir: El verdadero milagro no fue la aparición sino lo que le sucedió al indio derrotado. En la persona de Juan Diego estaban representadas las naciones indígenas aplastadas y masacradas, pero que ahora vuelven a la vida. Aquellos quienes se les habían robado sus tierras y su manera de vivir, e incluso de sus dioses ahora vuelven a la vida. Aquellos quienes habían estado en silencio vuelven a hablar por medio de la voz de Nuestra Señora. Aquellos quienes sólo querían morir ahora quieren vivir.8 Lo que deseamos hacer como latinos luteranos es revisitar la Gudalupe con una perspectiva diferente, una de aceptación cultural. La Guadalupe no necesariamente es un evento católico romano; es un regalos de la Providencia al pueblo mexicano y al resto de Latino América. Con el entendimiento que dentro de los latinos luteranos no hay una manera homogenea y única de vivir nuestra espiritualidad, debe haber también una aceptación y respeto a las diferentes maneras en que cada parroquia muestra y lleva su propia piedad. Así que, no todas las iglesias luteranas exhibirán una imagen de la Virgen, pero aceptamos a aquellas que han hecho la revisitación de la Guadalupe, y sus homólogas, para fortalecer su fe y la identidad de un pueblo que anda en su peregrinación. Desde la independencia mexicana con el padre Miguel Hidalgo, Nuestra Señora de Guadalupe ha sido el símbolo de la identidad de un pueblo, incluso en contra de del imperio romano opresivo de su tiempo. La Guadalupe es un vistazo refrescante respecto al rol de la mujer, elevándola y dignificándola en medio de una sociedad machista. Ir en contra de la devoción a la Virgen María y/o su manifestación en Gudalupe es decir que Dios no estaba ni está trabajando en medio de muchos latinos en su lucha por una vida abundante y que hay maneras exclusivas para que Dios actue con su pueblo. Como dijera Alberto Pereyra: "El reto de darle la bienvenida, aprender, e incorporar la espiritualidad indigenista aún está frente a nosotros."9 ******************************** NOTAS 1Virgilo Elizondo in the Foreword to Gonzalez, Justo "Mañana: A Christian Theology from a Hispanic Perspective, Abingdon Press, 1990. Pg. 14 2Luther's Works, vol. 52, p 15). 3 THE ONE MEDIATOR, THE SAINTS, AND MARY Lutherans and Catholics in Dialogue VIII, Ausburg Fortress, 1992. Pg. 126. 4 LUTHER'S WORKS Volume 40, Church and Ministry II, Edited by Conrad Bergendorff and Helmut T. Lehmann, Fortress Press, Philadelphia, 1958. Pg. 91. 5 Alberto Pereyra, The Virgin of Guadalupe, History, Myth, and Spirituality. Lutheran Seminary Program in the Southwest. 6 Carlos Fuentes, The Burried Mirror, Reflections on Spain and the New World. (Boston, New York, London: Houghton Mifflin Company, 1992), Pg. 146 7 Alberto Pereyra, Ibid. 8Virgilio Elizondo, Galilean Journey, The Mexican-American Promise, Orbis Books, 1983 Pg. 11 9Alberto Paryera, Ibid. Más sobre luteranismo... en la sección de Contacto y Enlaces: Pronunciamientos Luteranos, y en Cofradía Católica-Reformada. |
UNA CONFESIÓN CATÓLICA LLAMADA LUTERANISMO Introducción: Este artículo presentará algunos de puntos teológicos básicos de nuestra confesión, fe, espiritualidad y pastoral en el movimiento de reforma católico llamado el luteranismo. El propósito principal será el reafirmar la catolicidad desde una perspectiva latina. |
Ministerios Latinos de la Parroquia Luterana Bethel Santa Misa Domingos 12:30 p.m. |