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"El necio da rienda suelta a toda su ira, mas el sabio al fin la sosiega." Proverbios 29:11 La reacción que tenemos frente a los celos pudiera ser sumamente destructiva. Hay una frase que se escucha hasta en las telenovelas, siendo tan común que la gente se la cree y la repite, pero en el fondo es una una respuesta patológica, y es esta: "¡Si no es mia, no será de nadie! Los celos exagerados son un control obsesivo y que parte del miedo a perder una 'posesión'. Por lo general las personas altamente celosas son débiles emocionalmente, dependientes, de baja autoestima y que creen no poder aguantar la soledad que les provocaría el perder a un ser querido. Estas personas son sumamente inseguras y ven en la demostración de celos un arma para manipular y conseguir lo que desean: -el apego y toda la atención de la persona amada. Sin embargo, lo que a menudo sucede, es que estos ataques de celos e ira producen en la víctima todo lo contrario, deseos de huir al sentirse acosada, de alejarse los más posible del celoso o la celosa. En toda relación hay muestras de celos, pero cuando son leves y no ofensivos, a veces se toman como muestras de cariño. Pero cuando esta es una situación constante y que comienza a ser abusiva e irrespetuosa, llega a dañar la relación hasta un punto que ya no podría haber reconciliación. Así que un poquito de celo pudiera ser tomado como un cumplido y alza la estima, pero el extremo puede causar mucho sufrimiento. Cuando dos personas quienes pueden vivir independientemente deciden convivir, pueden llegar a tener una relación de interdependencia positiva. Pero cuando uno de los dos, o los dos se convencen que no pueden vivir solos, se puede caer en la codependencia. Esto pudiera ser enfermizo. Entonces los celos ya no sólo son por ver que se pierde un ser amado, sino que su propia subsistencia se ve amezanzada. La lucha en ese caso puede ser sin cuartel, y la angustia muy peligrosa. En esos casos, es necesario que se busque la ayuda profesional y se reciba una buena terapia para superar el concepto de opresión y baja autoestima. Toda separación produce tristeza, pero cuando alguien se ama a sí mismo y sabe quien es, se levantará y seguirá teniendo éxito pese a cualquier fracaso. Pero el débil y abusador se puede esconder tras los vicios, no tomando responsabilidad por sus actos, echándole la culpa a la otra persona. La verdad es que nadie le pertence a nadie, todos somo seres libres. Tenemos el derecho de amar a quien querramos y dejar de amar a quien querramos. Eso debe ser respetado. Es cuando dejamos de pensar que: "Ella tiene que amarme", y comenzamos a decir: "Quisiera que me ame", cuando nuestra actitud de enamorar diariamente a la otra persona pudiera tener más efectividad. Por último, lo mejor es creer en uno mismo, valorarse uno mismo, sabiendo que no necesitamos de nadie más para vivir. Sólo que nos gustaría que fuese con ciertas y determinadas personas. Pues entonces comencemos a respetarlas, no a agobiarlas con nuestro mal caracter. Cada quien necesita su espacio, y el espacio que exista en común, que sea el más agradable que se pueda. Tampoco nos olvidemos de manifestar nuestro amor el uno por el otro, con palabras y hechos, porque esa es una buena manera de ayudarse mutuamente a vivir y sentirse seguros de un verdadero amor recíproco. Y ya sabes, …nunca te olvides de Dios, la fuente de todo amor. |
¿Celos? ¿…miedo a perder? Por el Rvdo. Pedro M. Suárez |